Cuidado Básico del Gato

 

- Hay que trasladarlo en su caja o cesta de viaje. Llegado a su nuevo hogar, deje que el gato indague por la casa con toda libertad, que no se sienta cohibido porque se asustará y se esconderá en el primer rincón sin querer salir en un rato.

- Esconda los cables de los electrodomésticos, proteja los mandos de la cocina, retire los utensilios que sean cortantes y ponga los objetos de valor lo más alto posible hasta que lo eduquen a no tocarlos.

- Cuidado con productos de limpieza o tóxicos.

- Resguarde sus plantas preferidas con tela metálica o póngalas en alto de momento, hasta que averigüe si son o no tóxicas para el felino:

Plantas a evitar en casa: Philodendro, Dieffenbachia, Hiedra, Caladium, Adelfa, Azaleas, Ortigas, Poinsetia. Algunas son irritantes, otras alucinógenas y otras provocan trastornos del sistema gastroentérico (vómitos, diarreas, etc.)

 

ASEO DIARIO

A pesar de la fama que tienen los gatos, bien merecida, de animales limpios, los propietarios deben ayudar a que esta limpieza sea más fácil y completa. Ello supone una gran ventaja a la hora de descubrir algo que no está bien o ha variado en su manto o sus ojos, por ejemplo.

Su autoacicalamiento diario nos ayuda a saber que se encuentran bien, ya que no hay nada más sintomático de que algo falla cuando el gato se deja o se abandona en estas tareas.

Hay que hacer un breve repaso por:

a) Los ojos: Deben ser brillantes y estar libres de restos de lagañas. Para ello los lavaremos con gasas y suero fisiológico para lavado ocular; mejor gasas que algodón, éste deja hebras que pueden molestarle. Servirá perfectamente agua hervida con una pizca de sal si no se dispone de suero. Hay que observar que no estén rojos o haya variado la posición de su tercer párpado.

b) La boca: Los dientes han de permanecen enteros y limpios. Deberíamos limpiarlos con un cepillo y pasta especial una o dos veces por semana, así ayudaríamos a que le duren más y que se mantengan sin sarro o infecciones. Existen dentífricos especiales, pero servirá una solución de clorhexidina (en solución acuosa) para lavárselos de vez en cuando. Los gatos con frecuentes problemas en su dentición deben comer piensos especiales existentes en el mercado.

c) Las orejas: En principio no suelen estar sucias a no ser que haya infecciones por ácaros, que dan bastante picor, u otitis por otros motivos. Entonces debemos acudir al veterinario. Existen limpiadores auriculares especiales que permiten la desinfección de los oídos por dentro sin introducir palitos (bastoncillos) con agua oxigenada o alcohol.

d) Las uñas: Deben revisarse y cortarse a menudo. Los cortaúñas de los gatos se adquieren en tiendas especializadas y sólo un profesional debe enseñarnos a hacerles el corte. Otra opción es eliminarlas quirúrgicamente.

 

 

EL BAÑO

Los gatos no son muy amigos del agua, lo más normal es que opongan resistencia al baño, hay que acostumbrarlos desde pequeños. Si son adultos, resultará difícil bañarles, pero tampoco es indispensable, a no ser por prescripción veterinaria o necesidad mayor.

Los productos que debemos usar para el lavado de su manto, sea cual sea, deben ser específicos para gatos. No son los mismos que los de los hombres, ya que pueden alterar el ph de su piel y provocar alteraciones que lo predispongan, con el uso continuado, a problemas dermatológicos. Con mucho mayor interés utilizaremos productos especiales si ya sufre alguna patología.

Pasos a seguir:

1. El mejor sitio es una pila del baño o el fregadero; llenaremos un poco el fondo con agua templada, más cercana a su temperatura corporal, y dejaremos al gato apoyándose sobre las cuatro patas para que no se asuste demasiado.

2. Hay que intentar sujetarlo, pero no forzándolo demasiado, para que no nos arañe y salga despedido. Iremos mojándolo poco a poco con la mano o con la ayuda de alguna esponja suave y lo bañaremos acariciándolo pero sin soltarlo.

3. No utilizar la ducha ni secadores la primera vez, porque si no será la última. Tendremos una toalla preparada para secarlo lo antes posible.

4. Si no está muy asustado, una vez seco, lo peinaremos poco a poco. Nunca hay que dejarlo húmedo a no ser que sea verano y la temperatura lo permita.

Tanto el baño como el cepillado continuo evitan que los gatos traguen bolas de pelo en su aseo personal. Si esto sucede, el gato puede vomitar fragmentos de pelo en forma de salchicha o eliminarlos en las heces. No todos tienen esta facilidad y para algunos supone un problema mayor. Si el pelo le provoca estreñimiento y no puede expulsarlo, podemos intentar resolverlo dando a tomar a nuestro gato aceite de parafina o un preparado de malta, que es un gel especial para estos casos a base de extracto de aceite de malta y vitaminas, dos o tres veces al día, durante un par de días. Si el problema persiste o no estamos muy seguros de poder administrar alguna de estas soluciones, lo mejor es llevarlo al veterinario.

En otros casos, la hierba fresca también le ayudará a regurgitar pelos, lo que comúnmente llamamos purga. No todas las hierbas sirven para esta función, existen en las tiendas semillas de hierba especial para los gatos que podemos plantar en casa nosotros mismos.

 

 

EL PELAJE

 

Los de pelo largo, a diferencia que en plena naturaleza, realizan varias mudas de pelo al año. Hay que cepillarlos a diario para lograr que su manto se muestre brillante y lustroso y evitar que se trague él mismo el pelo muerto. Se les puede cepillar con peine de púas que elimine restos sueltos y espolvorear polvos de talco (si son de capa blanca) para después pasarle el cepillo de púas o peines más fino en función del lugar del cuerpo. Hay que detenerse en revisar todo el cuerpo, especialmente axilas, abdomen y detrás de las patas traseras, ya que es donde aparecerán más nudos. Se necesita paciencia y no a todos les divierte, pero si se les acostumbra, luego nos lo agradecen. Para algunos es como un juego y nos harán pasar un buen rato. Para la cara nos será útil un cepillo de dientes suave.

Recuerde premiar siempre al gato con caricias y mimos mientras lo asea y con alguna golosina al acabar si es poco dócil para ir aficionándolo.

Los de pelo corto son más sencillos, un simple guante o cepillo de cerdas suaves una vez a la semana será suficiente. Después del cepillado, con una gamuza o trapo de tela se les saca brillo y se eliminan restos.

 

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