Educación y Comportamiento

EDUCACION Y COMPORTAMIENTO

Los gatos pasan tres cuartas partes de su vida durmiendo, en total de 16 a 18 horas diarias. Escogen los lugares de la casa que más cómodos o tranquilos les resultan; en invierno, los más calientes (cojines sobre las camas, sillones de habitaciones más tranquilas, aparatos que emanan calor, etc..), y en verano, donde la brisa no sea muy fuerte pero estén fresquitos. Casi siempre realizan periodos cortos de sueño que transcurre durante el día, ya que su mayor actividad comienza al atardecer y durante la noche.

Los dueños noveles de gatos advierten este comportamiento y se asustan de su ritmo nocturno, pero existen soluciones para lograr que no perturbe las horas de dormir. Hay que hacerles jugar durante las últimas horas del día y conseguir que se cansen. También se les puede colocar la comida minutos antes de irse a acostar para que luego descansen y, por supuesto, hay que educarles para que no maúllen o no incordien por la noche. Está claro que, como todo proceso de aprendizaje, no va a ser rápido, pero sí efectivo.

Puede suceder que los gatos viejos sufran alteraciones en su sueño y nos busquen o maúllen por la noche cuando antes no lo hacían. Esta alteración de comportamiento puede ser síntoma de algo más que mimos o ganas de jugar. Si requiere nuestra atención de forma insistente, habrá que llevarlo al veterinario para que le realice una exploración.

 

 

SU LENGUAJE

 

Los gatos se comunican entre ellos y nos dan señales claras de su estado de ánimo mediante señales acústicas y expresiones corporales.

Cuando un gato está tranquilo y a gusto, ronronea y mueve su cola despacio, su manto está liso y puede incluso que cierre sus ojos si lo estamos acariciando.

Cuando un gato está a la defensiva por la presencia de otro animal o algo que le asusta, está de pie con el tronco arqueado, cola erizada y hacia arriba, pupilas dilatadas, orejas aplanadas hacia atrás y la boca abierta emitiendo sonidos como si escupiera o gruñidos. El manto estará erizado y hacia atrás.

Cuando un gato está sumiso ante otro animal o persona estará encogido todo el cuerpo, la cola recogida hacia el cuerpo, las orejas caídas, las pupilas ensanchadas y la boca semi-abierta emitiendo quejidos o maullidos bajitos. Puede estar asustado y su cola no dejará de golpear el suelo rápidamente.

Cuando está en actitud agresiva o se prepara para atacar adopta una posición de equilibrio, orejas tiesas hacia atrás, boca abierta y emitiendo siseos, gruñidos, pupilas contraídas y la cola baja y balanceándola.

Los gatos establecen jerarquías rápidamente con el resto de animales de la casa o con otros gatos si están en el exterior y adoptan posiciones según su fuerza y su estado hormonal. Los machos no castrados son los “jefes” normalmente y los castrados son relegados a subordinados de éstos. Las hembras no esterilizadas ocupan posiciones preferentes respecto a las que sí lo están.

Es difícil saber bien la extensión del territorio de un gato en libertad, pero todo dependerá de su relación con los gatos de las proximidades y de su estado hormonal. Los gatos caseros establecen su territorio, pudiendo ser desde una habitación hasta un sillón de la casa. Si hay más gatos, pueden compartir su territorio y hacerlo común a ambos.

Para marcar su territorio, los gatos lanzan unas gotas de orina con un olor muy característico o arañan zonas en árboles o vallas. En nuestro hogar este marcaje siempre lo hará con las gotas de orina sobre las camas, los sofás, las alfombras... etc. Esta orina es distinta a la caja, tiene un olor muy fuerte y difícil de eliminar. De ahí que se recomiende a los propietarios de gatos machos que si su gato, llegada la pubertad, comienza a dar síntomas de marcaje (y si no van a dedicarse a la reproducción), lo castren para evitar problemas. Una vez castrado vive tranquilo y más feliz, no se escapará para buscar hembras y se evita que en época de celo maúlle insistente tras las ventanas y las puertas.

 

EL MITO SOBRE EL GATO GORDO Y CASTRADO:


 

Si a nuestro gato, una vez eliminadas sus hormonas, le proporcionamos alimentos apropiados y juego diario para que cace y se distraiga, no tiene porqué convertirse en un gato gordo y sin vitalidad. Esta es una idea que hay que combatir. Un gato es feliz sin sus hormonas siempre y cuando tenga distracción, compañía y buena dieta. (Muchos propietarios comentan incluso que sus gatos han vuelto a la infancia, por lo juguetones que parecen).

La forma de relacionarse unos gatos con otros es oler la cabeza y la cola del otro, donde se concentra la información de cada individuo. Cuando nuestro gato quiere dejarnos su olor y marcarnos, se frotará con la cara en nosotros y así descarga las feromonas y hormonas que lo identifican respecto a otro animal.

 

 

EDUCACION

 

Los gatos se pueden educar, al igual que cualquier otro animal doméstico, a pesar de que su carácter independiente dificulte el procedimiento. Existen modos de evitar el rascado de muebles o las peleas con otro gato en casa, donde nunca debemos meter nuestras manos o acabaremos lesionados. Por ejemplo: se coge una botella con spray y se llena de agua, se deja al alcance de nuestra mano y, a ser posible, sin que nos vean se les rocía con agua cuando los descubramos arañando los muebles o las cortinas.

Los vocablos cortos y sonoros, al igual que en los perros, sirven de orden: “ven”, “baja”, “no”. Hay que repetirlos en cada ocasión que sea necesario, muchas veces hasta que obedezcan.

Hay razas de gatos que se pueden sacar a la calle con un arnés (collar de cuerpo), aunque debe hacerse poco a poco e intentando evitar zonas masificadas de perros y gatos, ya que si el gato se asusta, nos costará mucho volverlo a pasear de nuevo.

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Aquí Hay Gato Encerrado diana-caro.10@hotmail.com